lunes, 22 de octubre de 2012

omprender el concepto del continuum

Según Jean Liedloff, el concepto del continuum se basa en la idea de que para conseguir el desarrollo físico, mental y emocional óptimo, los seres humanos, especialmente los bebés, necesitan el tipo de experiencia a la que nuestra especie se ha ido adaptando durante el largo proceso de nuestra evolución. Para un niño, esto incluye experiencias como:
  • Contacto físico constante con su madre (o algún otro cuidador) desde el nacimiento.
  • Dormir en la cama de sus padres, en constante contacto físico, hasta que la abandona por propia voluntad (habitualmente hacia los dos años).
  • Amamantar a demanda, respondiendo a las señales que emita el bebé con su cuerpo.
  • Ser cargado constantemente en brazos o de otra manera (pero siempre en contacto con alguien, normalmente su madre), y que pueda observar (o alimentarse o dormir) mientras la persona porteadora hace sus quehaceres habituales, hasta que el bebé empieza a desplazarse por su propio instinto, arrastrándose o gateando, normalmente a los seis u ocho meses.
  • Hacer que los cuidadores respondan inmediatamente a las señales del bebé (lloros, quejidos, etc.), sin juzgarlo ni obviar sus necesidades, y sin convertirlo en el centro constante de atención.
  • Sentir (y satisfacer) sus expectativas de que se trata de un ser social y cooperativo por naturaleza, de sus fuertes instintos de autoconservación, y de que es bien recibido y útil.

martes, 16 de octubre de 2012

Ocho principios de la crianza con apego
La Attachment Parenting International (API), partidarios de la Crianza con Apego del Dr. Sears, intentan fomentar un vínculo seguro con los hijos mediante ocho principios que se identifican como metas a conseguir por los padres. Estos ocho principios son:

Preparación para el embarazo, el nacimiento y la labor como padres.
Alimentación con amor y respeto.
Responder con sensibilidad.
Utilizar la crianza de apego.
Incluir la crianza también durante las noches.
Proporcionar el cuidado cariñoso constante.
Practicar la disciplina positiva.
Esforzarse para un equilibrio en la vida personal y familiar.

lunes, 15 de octubre de 2012

COMUNICACIÓN CON TUS HIJ@S

Un hijo se comunica contigo desde que está empezando a desarrollarse en tu vientre. Si aún no sabes de su existencia, éste se manifiesta en algunas de nosotras con malestar, mareos, cólicos, cansancio, pérdida o aumento de peso, irritabilidad, regurgitación, amenorrea; en fin, te lo hace saber, que está ahí, que está creciendo y día a día se comunica contigo "a su manera" porque ahí se está formando es un ser particular, propio, exclusivo, característico, específico, peculiar, individual, único, prodigioso, singular, sorprendente, extraordinario!!! q nos producirán un sinnúmero de sensaciones como aquellas q llamamos las "pataditas", los "antojos", taquicardias....
Cuando le llega su hora de nacer también te lo hace saber con sus innumerables formas de manifest
arse: ruptura de fuente, dilatación, contracciones. Es tu bebé hablando a través de tu cuerpo.
Cuando por fín lo puedes conocer, la mejor continuidad que puedes darle a esa comunicación que llevan es dejarl@ llegar a tu pecho donde se dá la mas intensa manifestación de amor entre amb@s.
De ahí en adelante Bebé se comunicará contigo con su llanto que es su lenguaje infantil. Eres tú quien con tu instinto debe aprender a leer en él su necesidad y atenderla. Si no lo haces (por simplemente seguir el "mandato social", por tantos prejuicios sociales q hay) se romperá esa sincronía que llevaban desde el vientre, confundirás su ser, desaprovecharás y perderás valioso tiempo que se esfuma en un parpadeo lo que lo hace improbable de recuperar; pero si por el contrario te dejas guiar por tus sentimientos naturales, esa comunicación afectiva va a ser tan efectiva que cuando tu hijo aprenda a hablar será para agradecerte y hacerte sentir orgullosa al verle sus relaciones interpersonales que reflejo son del lenguaje del amor que le brindaste, q fruto es de lo que con amor construiste y sólo escuchando tu corazón -al que está adherido tu BB- y no a tu vecina, psicóloga, pediatra, enfermera, abuela, prima, tía, mamá, compañera, clienta, suegra, cuñada, programa de T.V...